Todo el mundo se ha planteado el comprar una casa al menos una vez en sus vidas, pero ¿Cuánto cuesta realmente? ¿Puedes permitírtelo? Son dudas comunes que surgen naturalmente con la cuestión.

El ahorro y la planificación financiera son esenciales de cara a la adquisición de una vivienda. Hay que tener en cuenta tanto tu nivel de renta actual disponible, como las condiciones del mercado a la hora de pedir una hipoteca. En el caso de que estos dos factores no se compatibilicen, no es recomendable emprender una inversión de tal magnitud.

Tal y como se explica en el informe “Claves del mercado residencial en España” de CBRE, para empezar, los hogares deben disponer de un capital mínimo del 20% del precio de la vivienda, ya que las entidades bancarias financian hasta un 80% del valor. Por encima de este gasto, tenemos que añadir el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), el IVA, los gastos de notaría, el registro y la gestoría.

Si ponemos un ejemplo de una vivienda nueva con un precio de 147.000, un hogar debe disponer de un mínimo de en torno a 46.949 para hacer frente al 20% no financiable, así como los gastos adicionales relacionados con la transacción.

¿Cuáles son los requisitos de ahorro para poder optar a una vivienda? Para hacer frente a estos gastos, la tasa anual de ahorro para un hogar con unos ingresos medios 30.000 euros netos anuales deberá variar entre el 32% de la renta disponible durante un periodo de 5 años a un 11% si el periodo de ahorro es de 15 años. Como se puede observar, si nos apretamos el cinturón y sacrificamos un porcentaje un poco mayor de nuestros ingresos, podemos optar al requisito de capitales impuesto por el banco en un tercio del tiempo.

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Fuente: CBRE

 

No se tiene en cuenta la evolución de rentas de los hogares a lo largo del ciclo vital, esto puede suponer un incremento de rentas, causado por subidas de sueldo a causa de un ascenso. Por el contrario, un individuo u hogar puede experimentar también reducciones en los niveles de renta, causados por un paro repentino de ingresos a causa de un despido, una baja por incapacidad o reducciones en el número de ocupados por hogar.

 

INFORME CBRE

 

 

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