Artículo de Álvaro Ibáñez, Microsiervos

 

El trabajo de Le Corbusier (1887-1965) cubrió diversas áreas de la arquitectura moderna y el urbanismo, incluyendo también la decoración de interiores y la pintura. Su nombre está indefectiblemente asociado al modernismo y sus obras llegaron a todos los rincones del planeta, además de que su influencia en el uso del color en la arquitectura y el campo del la planificación urbana todavía se deja notar.

Una de sus pequeñas grandes obras de arte es la denominada Policromía Arquitectónica, una joya menos conocida que sus grandes obras pero que resulta una buena forma de acercarse a su forma de entender la decoración, la armonía y su búsqueda de los ideales. Se trata de dos guías de color, creadas en 1931 y 1959, con 63 colores en total. El primer volumen con 43 colores surgió como un ofrecimiento del fabricante de papel para interiores Salubra para que publicara una selección de colores decorativos. A estos se añadieron otros 20 adicionales décadas después.

Esta selección de colores de Le Corbusier parece guiada por tres principios:

  1. los colores modifican el espacio;
  2. los colores clasifican a los objetos,
  3. los colores nos provocan una reacción fisiológica al percibirlos con nuestra sensibilidad.

La guía agrupa los colores en unas páginas de paletas de 14 tonos distintos cada una, que buscan crear ambientes cálidos, luminosos, positivos, felices, formales…

Los colores adicionales de la segunda época incluyen patrones geométricos que pueden combinarse con los colores para lograr otros efectos.

Polychromie Architecturale

Los colores de la Polychromie Architecturale son además «interactivos», un término que en aquella época significaba simplemente que el libro contaba con plantillas recortadas para recorrerlos visualmente en grupos de dos, tres o cuatro, de modo que solo se vieran algunos de ellos de cara a seleccionarlos de forma agrupada.

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La guía original publicada por Salubra es un auténtico ejemplar de coleccionista que dicen se ha conservado bien después de casi un siglo; se subastó un volumen por unos 3.000 dólares en Nueva York a finales del año pasado. Los amantes del color, la decoración y el diseño arquitectónico pueden comprar la edición moderna, fiel al original, que puede adquirirse en el mismo formato, con las plantillas y demás detalles, en una impresión de pigmentos de alta calidad. Toda una forma de seleccionar colores con elegancia y de homenajear al maestro.

Vía | WebUrbanist + Les Couleurs + Dezeen

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