Artículo de Álvaro Ibáñez (Alvy), Microsiervos

 

Está la oficina. Y está el hogar. Pero también hay cada vez más personas que utilizan el llamado tercer lugar de trabajo para pasar su día realizando tareas profesionales –en forma de trabajos autónomos, remotos, creativos o por necesidades de la empresa. Estos lugares incluyen tanto espacios de coworking como espacios específicos de restauración (coworking cafés), bibliotecas y otros espacios.

¿Qué es lo que buscan los usuarios de esos terceros lugares de trabajo? Estos son algunos de los aspectos a tener en cuenta:

  • Buena ubicación. Sigue siendo uno de los factores más importantes, pues de ello determina cuánto tiempo se necesita para llegar al espacio de trabajo y luego volver a casa. Por esta razón, muchos de estos lugares están en zonas céntricas, pero no es la única opción: también los situados junto a buenos centros de transportes públicos, o incluso en el extrarradio, pero con buena comunicación, son un plus.
  • Un espacio de trabajo completo. Las necesidades en este aspecto pueden ser muy variadas: depende de si se necesita una mesa fija o se puede usar un puesto distinto cada día, de si se va a trabajar solo de forma individual o en grupo, de si se necesitan salas de reuniones o aulas… Los centros de coworking disponen de todas estas opciones. Hay lugares que pueden no ser apropiados para el trabajo en grupo o en caso de que se necesite silencio o una zona de tipo aula. Asimismo, necesidades que pueden parecer triviales pero a la larga no lo son, tales como la calidad de las sillas y el mobiliario, o disponer de una zona de relax o cocina para la hora de comer son otros factores a tener en cuenta.
  • Conectividad de calidad. Todos los espacios de coworking suelen ofrecer una buena conectividad vía WiFi, y aunque la mayor parte de las bibliotecas, cafeterías y otros espacios que pueden entenderse de uso público cuentan también con ello, no es conveniente “darlo por supuesto” ni depender de ello. Por suerte, cualquier teléfono móvil 4G puede proporcionar la conexión necesaria para una jornada de trabajo. Sin embargo, si el trabajo es muy exigente en este aspecto y se necesita una calidad de conexión determinada es mejor probar en persona antes de decidirse por un sitio concreto.
  • Horarios flexibles. Quienes trabajan fuera de una oficina o en proyectos puntuales pueden necesitar un espacio con un horario un tanto peculiar, así que conviene que sea lo más amplio y flexible posible –de hecho muchos son 365/24 y se puede acceder a ellos en cualquier momento. Pero mejor informarse antes
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Coworking (CC) JDPereiro

No hay que olvidar que algunos estudios han señalado que aunque un diseño y un mobiliario bonito están bien y son agradables, en la práctica lo más importante son las estructuras sociales que surgen en esos espacios de trabajo alternativos.

Se ha comprobado que los trabajadores pueden ser más eficientes cuando se les deja moldear esos espacios a su gusto (también que encuentran más sentido a su trabajo y se valoran con una nota más alta su bienestar profesional). Así que la existencia de mobiliario modular y permitir cierta flexibilidad a quienes van a usarlos –igual que ha sucedido históricamente con los horarios de trabajo– puede ser no sólo “bueno para la moral de la tropa”, sino también para los negocios en sí.

Fotos | Coworking (CC) JDPereiro @ Flickr | Meeting Room (CC) Nastuh Abootalebi @ Unsplash

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