Artículo de Álvaro Ibáñez (Alvy), Microsiervos

 

Del mismo modo que las viviendas se están llenando poco a poco de dispositivos conectados y cada vez más versátiles y los edificios inteligentes de oficinas cuentan con todo tipo de adelantos técnicos para quienes trabajan allí, también empiezan a verse cada vez más y más dispositivos para quienes disfrutan de una vivienda con jardín. E igual que hace décadas soñábamos con asistentes robóticos para ayudarnos en las tareas del hogar, ahora los robots están dispuestos a invador los jardines – como fieles ayudantes.

Tertill
El pequeño Tertill, por ejemplo, ha sido calificado como «un robot Roomba para jardín», en homenaje a las famosas aspiradoras autónomas que ya hay en muchas casas. Se trata de un robot autónomo alimentado por energía solar, cuyo objetivo es eliminar las malas hierbas tan pronto como aparecen.

Para ello cuenta con un sensor que le permite distinguir las plantas de las malas hierbas, básicamente por su tamaño (las plantas son altas; las malas hierbas, bajas). Cuando al moverse pasa sobre algo que parece una pequeña hierba se detiene y activa el cortador.

Si los propietarios de la vivienda quieren cultivar algo en su jardín la forma de protegerlo es poner unos pequeños anillos metálicos alrededor de las plantas hasta que alcanzan cierta altura; una solución práctica y barata. El mismo método se puede utilizar para demarcar el territorio por el que puede moverse el robot – aunque si está en un recinto cerrado puede no hacer falta.

Para controlar el gasto de energía el robot sabe que debe «patrullar» menos por el jardín cuando hay poco sol y más cuanto tiene las baterías a tope – aunque siempre se puede recargar manualmente. Sus creadores dicen que el hecho de que actúe como lo haría un humano, «detectando y arrancando» es más eficiente que utilizar herbicidas u otros productos químicos.

Kobi2
Para los jardines convencionales –y también para quienes viven en zonas de nieve– otra posibilidad es un robot como Kobi, con aspecto medio de aspiradora medio de coche teledirigido pero a gran escala. Tiene tres funciones: soplador de hojas, cortacésped y quitanieves. Cada una de las funciones es un módulo distinto, que se encaja en el cuerpo principal con ruedas del aparato según se necesite.

Las funciones de cortacésped y de soplahojas funcionan más o menos como las de las Roombas que aspiran en el interior del hogar: cortan el césped y lo recogen en un compartimento, o empujan con aire las hojas caídas de los árboles a los laterales de la zona delimitada. Además de esto la función de quitanieves es quizá la más sorprendente, y básicamente funciona como los de las máquinas quitanieves de carretera pero a pequeña escala – por ejemplo para el camino de una vivienda o la puerta del garaje.

Para evitar problemas y robos Kobi tiene un código PIN de funcionamiento y un sistema antirrobo. Sus creadores se han preocupado incluso de conectarlo vía wifi con los sistemas meteorológicos de modo que la función de quitanieves se active cuando hay aviso de nevadas, no antes. De este modo además de resultar más «inteligente» resulta muy eficiente energéticamente, puesto que es más fácil limpiar un poco cada día que dejarlo todo para cuando hay un metro de manto blanco bloqueando la entrada.

Fotos | Franklin Robotics, The Kobi Company

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